IMG_2768

Llegue con las uñas mordidas, sin pintar, cansada de repasar roturas de laca cada noche y despertar a la mañana siguiente con la forma de la sábanas dibujadas en mis uñas.

Llegué con un S.O.S marcado en la cara,  y las manos escondidas en los bolsillos.

Lo que vi, me desanimó. las flamantes manos de la chica que me atendió, suaves, blancas y rematadas en una perfecta manicura en color burdeos. Escondí mas las mías en los bolsillos de mi abrigo.

A la pregunta ¿que quieres que hagamos?, mi contestación fue directa ¿ quiero tus uñas?. La respuesta fue más directa aún, “muy bien, pues vamos a empezar”.

Un año más tarde debo reconocer que soy fanática de “Nails4’us”, fanática de Érika y Bella, que miman mis manos cada vez que me siento en su banco de cojines rojos.

Dan forma a mis propias uñas esculpiendo encima con una fina capa de gel, es súper duradero, protege mis uñas de roturas, las hace fuertes y lo más, es el aspecto natural que tienen. A mí me gustan cortas; colores, cientos!, y lo mejor de todo… puedo teclear sin parar, hacer deporte, e incluso pillarme un dedo en un cajón que mi laca de uñas sigue “intacta”.

Me olvido, se acabó repasar mis uñas antes de acostarme!!!.. De vez en cuando me regalo un poco de frivolidad.