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Photo by G.Bianca. Swimsuit by Save the Queen.

Mientras escucho la versión Radio de Gold, de Gabriel Rios, he llegado a la conclusión que jamás sería una buena reina.

Una sucesión de ideas que a veces se alborotan en mi cabeza queriendo entrar todas por la misma puerta me llevan a tal conclusión. No son casuales, todas, aunque a primera vista parezcan descabelladamente diferentes, son hijas de una misma idea principal, que se divide en multitud de ideas a su vez, buscando la salida de manera alborotada.

Gold, sugerente y tremendamente sensual tanto en ritmo como en letra me hace pensar en tardes ociosas, cargadas de sol, música y como bien dice su autor “holy water coming down”  agua bendita bajando…

No, no sería una buena reina, las buenas reinas quizá no piensen en tardes ociosas al borde de una piscina, o ni siquiera se plantean lo tremendamente inspiradora que puede llegar a ser la letra de una canción, y mucho menos elegirían este traje de baño negro entre todas los bañadores negros existentes.

Pero yo sí lo hice, después de mucho tiempo buscando el perfecto bañador negro le encontré a él, sugerente como Gold, un perfecto tándem entre licra negra y transparencias, rematadas con  dibujos en lentejuelas que simulan tatuajes en la piel, y una espalda de vértigo. La colección culpable no podía llamarse de otra manera “Bad Queen” de la firma italiana Save de Queen.

Confieso que fué la última opción después de más de una hora y casi 20 piezas de baño, todas enteras, todas negras y todas un fracaso. Comprar un traje de baño no es tarea fácil y las mujeres nos enfrentamos pacientemente a nuestra cita en el probador año tras año, sin broncear, sin haber hecho la tan amiga nuestra “operación bikini” y con la eterna sensación que pruebes lo que te pruebes el destape va a ser duro!.

Sólo hay un secreto para acertar y dar con el bañador perfecto, (y no pasa por llegar al probador deshidratada como los ángeles de Victoria’s Secret antes de un desfile!!), no, la cosa es más sencilla, el secreto es que des con la dependienta adecuada, y que ella también tenga un buen día claro está!. Para aconsejar con acierto hay que saber, y hay que entender y conocer pieza por pieza lo que se puede ofrecer, si no es así, si quien te tiene que ayudar necesita ayuda, date por vencida.

En cuestión de moda de baño tu cuerpo, tu estilo y tus hábitos “acuáticos” marcaran tu elección; así que yo hoy te sugiero que, si tu tampoco vas a ser una buena reina pero tienes espíritu “lady”, desmárcate, tatúate, y baila a ritmo de Gold mientras el agua  de la piscina va cayendo por tu nuevo traje de baño.

Good save the bad Queens!