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Sandals by Rupert Sanderson

 

El termómetro de mi coche me avisa de temperaturas inferiores a 3 grados y la existencia de un riesgo incipiente de “hielo en la calzada”. Hace un frío helado, nos amenaza la nieve, y los guantes forman ya parte permanente de mis extremidades, a riesgo de perder el tacto.

Aún así, mi subconsciente “fashionista” se empeña en sabotear mi sentido común y me empuja a visualizar de manera constante mis pies enfundados en “sandalias” de tacones kilométricos, a pelo. Eso sí, con una pedicura perfecta y en un discreto tono burdeos.

Por suerte, no he perdido aún la cordura, y a lo más que he llegado es a perfilar mis “Skinny Jeans” con unos salones de largos “stilettos”.

Pero no lo puedo remediar; pase las paginas que pase, todas las revistas de moda me hablan de “lo que vendrá”, “lo que llevaré”, “lo que desearé”… y así, mi retina se impregna de mezclas increíblemente atrayentes, demasiado atractivas para no retenerlas… Faldas midi con esponjosos jersey de lana, rematadas por botines de puntas abiertas y medias inexistentes…. cuellos cisnes, abrigos de amplias solapas anudados a la cintura y pitillos rematados con unas preciosas sandalias en burdeos (al igual que la pedicura de mi ensoñación) de Gianvito Rossi. 

Es así, el desenfrenado mundo de las editoriales de moda da por inagurada una temporada sin a penas cerrar la anterior. Me sumo al carro, no he cerrado el invierno, pero ya imagino las mil y una combinaciones con mis preciosas sandalias negras de Rupert Sanderson.