Si hay un calzado difícil de definir, este para mí siempre ha sido la sandalia gladiadora.

Esas sandalias que acompañan los tobillos de manera exagerada, subiendo gemelos arriba, son difíciles de definir, y mucho más difíciles de llevar si no quieres cometer errores imperdonables.

Siempre he creído que las gladiadores ( también llamadas sandalias Romanas) se mueven constantemente en una especie de purgatorio, entre el cielo y el infierno. Eternamente entre el ¿SÍ? y el ¿NO?.

Pero ciertamente, esta ambivalencia no es gratuita. Ingrato papel el que le ha tocado vivir en el mundo de la moda. Odiadas hace unos años, fueron “indirectamente” protagonistas de ciertos looks un tanto cuestionables (estéticamente hablando). recuerdo fotos en pleno otoño acompañando pitillos hasta la rodilla y cubriendo, de nuevo “ingratamente” medias de colores. O, como olvidar esas gladiadoras con unas medidas un tanto comprometedoras que no se alzaban más allá de los gemelos, convirtiendo piernas estilizadas en elementos un tanto etruscos (como me gusta esta palabra).

No, la época de las guerreras amazonas pasó hace ya mucho tiempo, y con ella su estética de mujer sexy con bíceps prodigiosos.

Las Gladiadoras han vuelto con una estética más refinada de la mano de Valentino, dando sentido a la simplicidad de esos livianos vestidos veraniegos.

Una apuesta estilística que, reconozco sigue siendo arriesgada. La frontera entre el Sí y el NO, entre el cielo y el infierno sigue siendo muy ligera, pero la nueva estética más depurada, en cueros más trabajados y refinados, la incorporación de elegantes tachuelas doradas, las sugerentes cremalleras traseras emulando a las tan sexy medias de seda con costura de los años 40, o los imperceptibles cordones anudados por debajo de la rodilla, dan a las gladiadoras, por fin, una nueva dimensión más glamurosa.

Apuesta por una de ellas si lo que quieres es dar un toque a tus outfit más simples, pero huye de estilismos recargados y apuestas complicadas. Con ellas el menos es siempre más. Jugaran a tu favor los colores tierra en todas sus gammas para tus looks más tribales, y apuesta por vestidos vaporosos, faldas largas y flecos para triunfar con un estilo bohochic.