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Autobronceador Vita Liberata de pHenomenal. Aquí

Cuando llegan las épocas estivales mi primera lucha, antes del destape, es la hidratación de la piel. Exfoliar e hidratar en profundidad se ha convertido en un ritual tan importante como el de desmaquillarme cada noche.

La segunda lucha, cómo no, tras el peeling corporal y una intensiva hidratación, es conseguir un bronceado espectacular!.

Nunca lo consigo.

Así que tras intentos e intentos, “ronchas” maliciosas en lugares estratégicos de mis transparentes piernas. Tras el uso de toallitas bronceadoras, cremas progresivas, piernas al sol y “hiperpigmentación” de rodillas y palmas de ambas manos…. decidí tirarme a la piscina y probar con un autobroncedor de aquellos mágicos, de aquellos que te aplicas y al día siguiente te sientes como si acabaras de llegar de las mismísimas playas del caribe.

En mi empeño por conseguir yo misma, lo que mi melanina me niega a concederme, seguí fielmente las instrucciones que en Sephora me dieron para la correcta aplicación.

Así lo hice:

1- Exfoliar.

2- Hidratar

3- Esperar que la hidratante seque.

4- Guantes en ambas manos!!!!

5- Aplicar la Mouse pacientemente, zona por zona, con paciencia. dedicación y masajes circulares.

6- No entrar en pánico al ver mi piel coger un “intenso” color verde “camo”. Desaparece en pocos minutos.

7- Desechar los guantes y… esperar. En 4 horas mi  cuerpo estará hidratado, suave y lo mejor de todo… Bronceado.

Segui los pasos, uno por uno, cuando acabé me metí en la cama.

A la mañana siguiente….. UUaaaauuuu!, en serio, estaba morena, suave e hidratada!.

Sólo un fallo chicas… mis manos. estaban completamente blancas!!