A veces encuentras a gente que te hace volver la cabeza a su paso, otros, simplemente te la paralizan impidiéndote mirar hacia cualquier otro lugar.

Verdad y realidad, cada cual entiende la moda a su manera, cada cual vive y encuentra su estilo en aquello que le inspira.

¿No es un arte pues vestirse cada día?, combinar colores, formas, lineas , volúmenes y salir victorioso, es una heroicidad diaria que nos acerca a la sensibilidad del artista que cada uno lleva dentro. Hay quien se viste para salir a la calle, pero hay quien sale a la calle para que podemos admirar como se viste.

Como en la mismísima película “El secreto del unicornio”, uno de sus admiradores, que amigo o no de Tintin, paseó sus rayas por las calles de Milán para que yo lo viera…

Hasta pronto!