Gema4

Ilustración by Li Casanova

Mil veces habréis oído que toda mujer tiene que tener un vestido negro en su fondo de armario.

Es cierto, el vestido negro despliega una versatilidad increíblemente útil.

Es algo simple, y la simplicidad en el dia a dia es cautivadora.

Cierto es que el LBD (little Black Dress) te puede salvar la papeleta, en aquellos días tontos en que te vistes por los pies y te desvistes a los 2 segundos, días tristes y faltos de espíritu, días en los que nos empeñamos en hacer combinaciones que luego resultan imposibles. Esos días locos en los que el despertador también se duerme y no hay tiempo que perder más allá de taparte la marca de la sabana de la cara!, días en los que no te apetece nada más que simplicidad.

Un vestido negro, un par de zapatos y lista!

Yo repito y repito en simplicidad. El LBD es mi “AS” en la manga.  Aunque tengo que reconocer que me costó encontrarlos…sí!! en plural, un día salí a la caza de mi vestido negro perfecto, y en mi busca y captura aterricé en MAJE, y creedme, nunca vi tanto vestidito negro en tan pocos metros cuadrados. Me los probé todos!, descarté unos cuantos y finalmente me quedé con 2.

El primero, éste que os enseño hoy, simple, corto, con pinzas en la cadera para darle un poco de volumen y el detalle de una cremallera delantera. Es perfecto, desenfadado y sutil

El segundo; prometo enseñarlo. Es algo más largo, algo más simple, algo más entallado, algo más elegante y un poco más rotundo.

Misión cumplida; y tu, ¿tienes ya tu perfecto LBD ?

 

 

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LBD by MAJE. Zapatos by Jimmy Choo